lunes, 30 de mayo de 2011

Despedida de Gloria a Cuco

Hoy es una de esas tardes raras que hace unos pocos días nadie teníamos anotada en las agendas, una de esas tardes en que a más de uno y de una se nos ha hecho un poco duro llegar hasta aquí, aunque a la vez no queríamos dejar de estar, hoy es uno de esos días que uno ya no sabe si es la presencia o la ausencia de Cuco lo que más siente. Pero a todos los que estamos  aquí nos une un vínculo muy especial y muy valioso: el haber tenido la oportunidad de conocer a Cuco, y esa oportunidad,  esa suerte es la que hoy juntos queremos compartir y utilizar para que su memoria se nos quede como el regalo cálido, espontáneo y vital que fue su paso entre nosotros.
Nos consideramos afortunados por estos últimos 17 cursos que Cuco formó parte de este equipo docente, porque tanto a los docentes como al alumnado, a los conserjes, limpiadoras, alumnado de prácticas, en fin, a toda la  comunidad educativa,  nos transmitió esas cualidades que le precedieron y por las que se le conocía. A muchos de los que hoy estáis aquí os hemos conocido y admirado a su través: compañeros del Carmen Sedofeito, del Raimundo Rivero, compadres, amigos, antiguos alumnos… y seguro que vosotros nos conocíais porque él era nuestro mejor embajador, responsable de las relaciones diplomáticas y exteriores, dada su gran habilidad para éstas.
En estos 17 años  mucho de lo bueno que el centro ha ido consiguiendo se lo debemos a él. Hay aspectos más conocidos como sus facetas artísticas, tanto con los talleres de cerámica y Cuimre como con el teatro, pero hay muchas mujeres que lo recordarán como el docente que les ayudó a dar un nuevo rumbo a sus vidas gracias al programa MAREP, del que fue estupendo abanderado; otros le conocerán por esa voz fuerte y ronca con la que nos superaba a todos y ponía orden en convivencias, juegos y  actividades; otros, por lo que bailaba en las fiestas… En realidad  Adultos y Cuco ha sido una perfecta combinación porque él supo aderezar siempre la enseñanza con sus mejores cualidades y procuraba que el aula fuera viva, familiar, y muy cercana.  El aula y, por supuesto, Casa Colorá, ese cantón independiente del que tan orgulloso se sentía…
Y como una de las cualidades de Cuco era facilitar las tareas, ha sido estimulante sentir como este acto  ha podido realizarse gracias a la colaboración de tantas personas que han ofrecido lo mejor de ellas mismas, lo que mejor sabían hacer, o mucho de su tiempo y su esfuerzo para que hoy todos podamos despedirle y darle las gracias por los buenos recuerdos y momentos que hemos disfrutado con él, que es al fin y al cabo su enseñanza: disfrutar cada momento de la vida siempre dispuesto a echar una mano cuándo, cómo y a quién le hiciera falta.
Desde nuestra  página web, la prensa, la pluma de nuestra compañera y de otros docentes amigos, las palabras de ánimo y consuelo de muchas personas, los gestos cariñosos, los comentarios en los diferentes blogs,  a este bello azulejo que tan generosamente nos ha hecho su amigo Manolo, y se ha cocido en el horno del Colorado de Paco.  A ellos y a todos vosotros muchas gracias, pero sobre todo que guardemos como el regalo más preciado los momentos compartidos con Cuco. Ese es su legado. Compartámoslo


No hay comentarios:

Publicar un comentario